En la pasada entrada escribí acerca de Cazucá y como fue, a grandes rasgos, mi experiencia por allá. En esta entrada voy a escribir sobre un hecho específico que me ha tenido cuestionado desde ese día.
Ocurrió el penúltimo día que estuve allí. Representantes de un canal de televisión cuyo nombre me quiero reservar -pero que se pueden ver en la foto adjunto a este post (probablemente algunos los reconozcan fácilmente)- fueron a hacer unas tomas para el noticiero que saldría dos semanas después, el día 24 de diciembre. Escuche el nombre técnico de lo que pretendían hacer: Un falso directo. Consiste en grabar previamente unas tomas simulando otro día y otro lugar del que se va a estar el día de la transmisión. Lo que ellos fueron a hacer era fabricar unas tomas simulando que era 24 de diciembre y que en ese preciso momento estaban visitando niños de Cazucá entregándoles regalos.
Como ya mencioné antes, faltaban 2 semanas para que fuera navidad y estaba junto con mis compañeros de misión en una capilla de uno de los barrios de Cazucá -cuyos nombres también me voy reservar- tipo 7 de la mañana. En ese momento alrededor de la capilla ya había varias familias congregadas y no precisamente para la eucaristía. Todos ya sabían con antelación que ese día le iban a regalar juguetes a los niños, o eso les dijeron.
Todos los habitantes de Cazucá allí presentes sabían que a sus niños les iban a entregar regalos, que iba a venir gente de un canal a grabar y que iban a salir en televisión. Lo que no les habían dicho previamente era la finalidad de todo ello, cuándo iba a salir lo grabado en las noticias ni tampoco cuánto se iban a demorar haciendo esas tomas.
Tipo 9 a.m. llegaron los del equipo técnico y los presentadores del noticiero. Se demoraron como una hora cuadrando los detalles técnicos del sonido y las cámaras; Estando todo listo para grabar dejaron ingresar a los niños que iban a recibir un regalo por parte de ellos y que ese era claramente el motivo por el cual ellos estaban allí. A los niños realmente no les importaba salir en televisión.
Ya cuando los niños hubieron entrado, uno de los del equipo técnico, por razones que desconozco empezó a hablarme y entablamos una leve conversación donde me dijo lo siguiente: “nosotros estamos haciendo esto porque nos reducen impuestos. Tanto a nosotros como a la juguetería que está donando los regalos”. No se porque me lo confesó así sin más ni más, tal vez sabiendo que estaba representando a una universidad, le bastó para confiarme tales palabras y asumió que yo entendería la intención y que me parecería noble y justa la finalidad. En realidad me escandalizó tremendamente.

¿Cómo que la intención únicamente es que les reduzcan impuestos? ¿Y la ilusión de los niños al recibir los regalos qué? Efectivamente, todo era parte de un producto que pretendían pasar por televisión una fecha importante, una fecha de “amor” y “consideración con nuestro niños de bajos recursos”. Todo lo que grabaron era una fachada. Los detalles que muestra la foto que subo junto con esta entrada era la perspectiva que yo tenía de lo que estaba aconteciendo: Las personas que están justo en frente de la cámara -tanto niños como adultos- estabann luciendo la sonrisa más grande que se pueda tener. Al fín y al cabo es una fecha para estar felices; Atrás los niños y algunos acudientes (acompañando a los más pequeños) completamente desconectados de lo que estaba pasando. Solo era importante lo que estaba ocurriendo frente al lente de la cámara.
La dinámica era que los presentadores llamaban los nombres que estaban escritos en las cajas de los regalos, cuyos dueños ya sabían previamente que iban a ser llamados en ese orden. Ellos escogieron a los más lindos, tiernos y con cara de inocencia para que salieran en televisión. Mientras eso pasaba, un trío tocaba villancicos en vivo. Nosotros colaboramos pasando los regalos.
Hubo una escena, que si cualquiera que hubiera visto lo que yo ví se hubiera indignado tanto como yo: Llamaron a una niña a que recibiera su regalo. Ella salió tal como le habían indicado previamente y llegó hasta donde el presentador a recibirlo y de pronto el director de la escena dijo “¡CORTEN!, Así no. Tienes que sonreír más y ser más efusiva”. La niña paró en seco. Quedó fría como si le hubieran echado encima un baldado de agua fría, con cara como de mmmmm ok. Pasó de ser una niña muy feliz con su regalo entre manos, a completamente desorientada sin saber qué hacer. Es por esta escena específicamente que digo ¡Maldita sociedad del consumo!
No entiendo como no pueden tener consideración con los sentimientos de los niños en ese preciso momento. Todo lo que salió en cámara fue actuado y una mentira. Los besos, los abrazos, las sonrisas, las palabras lindas. Todo falso.
Recuerdo que ver la cara de una niña completamente emocionada destapando su regalo hasta que se dio cuenta que eran unos patines; Lo miró unos breves instantes con cara de decepción y lo dejó a un lado completamente desinteresada. Cazucá es pura loma y sin pavimentar ¿dónde va ella a usar ese regalo tan inútil? Completamente comprensible su gesto.
Duraron 6 horas en total las grabaciones. Luego de la cuarta ya los niños tenían hambre y se querían ir. Hasta yo luego de la segunda hora. Tuvieron que tapar ventanas y oscurecer mucho el ambiente porque también estaban fabricando el falso directo de la emisión de la noche, y fue ese uno de los motivos por los que duró tanto la grabación. Otro motivo, es que les dieron refrigerio a todos, que era lo mínimo que podían hacer por ellos. Inclusive los presentadores estaban aburridos, tanto que en un punto sacaron sus celulares y se clavaron a chatear; Hasta que se reanudaron las tomas ellos no se despegaron de sus celulares, mientras a su alrededor estaban los niños jugando sin ellos interactuar ni siquiera mínimamente con ellos. De todas formas, estaban allí haciendo eso para que les redujeran impuestos. En el otro lado de las rejas de la capilla estaban todos los padres y uno que otro chismoso mirando como hacían la grabación. Inclusive ellos estaban cansados de estar ahí esperando por sus hijos.
Es irónico que haya un grupo de personas haciendo unas tomas sobre Cazucá y no muestran nada de lo que es realmente importante; Toda la semana y todo el mes pasado hubo varios muertos. En muchas esquinas hay jíbaros vendiendo lo suyo como si nada. Niñas prostituyéndose. Justo el día anterior había visitado unas casas y escuché cosas terribles que prefiero no escribir. Pero nada de eso sale en TV.
Gracias a esta pequeña experiencia que he acabado de narrar me ha podido dar cuenta de primera vista, como los medios manipulan la realidad a su antojo. Yo ya puedo decir que soy consciente de la clase de bajezas que salen en televisión, pero ¿y los niños que grabaron? A todos aquellos a quienes grabaron haciendo sus poses más benévolas por ser una “fecha importante” ¿sabrán que salieron en televisión para que a ese canal les bajen impuestos?